Medellín se ha convertido en un referente cultural y artístico de Colombia, la revolución artística que tuvo la ciudad durante el siglo XX es la evidencia visible. Los museos que presentamos a continuación son la materialización del arduo trabajo hecho por los antioqueños para hacer del departamento un gran escenario artístico a nivel local y nacional.
MUSEO DE ANTIOQUIA
Considerado el más importante de Medellín y del departamento, este espacio artístico fue el primer museo fundado en Antioquia y el segundo en Colombia. En sus salas se exhiben más de 5.000 obras de arte de artistas del departamento y del país.
Desde su fundación en 1978, el museo se ha dedicado a mostrar, conservar y divulgar el arte moderno y contemporáneo que se desarrolla en la capital antioqueña.
Ubicación: carrera 44 #19a-100.
CASA MUSEO PEDRO NEL GÓMEZ
Fundado en 1975 por el maestro Pedro Nel Gómez y su familia con el fin de mostrar y preservar sus obras como patrimonio cultural de los antioqueños y colombianos.
Ubicación: carrera 51 B #84-24, barrio Aranjuez.
MUSEO CEMENTERIO SAN PEDRO
Este museo y cementerio fue fundado el 22 de septiembre de 1842, este lugar se ha constituido como patrimonio cultural y arquitectónico de Medellín, y fue declarado monumento nacional en el año 1999.
De este cementerio se destaca sus impactantes mausoleos donde están sepultadas en su mayoría personajes emblemáticos de Antioquia, entre ellos empresarios, políticos y artistas.
Allí también se conservan colecciones de arte local y nacional, además, en días de luna llena el escenario suele ser artífice de tertulias históricas, educativas y de presentaciones teatrales, musicales y danza.
El Castillo fue construido en 1930 inspirado en la arquitectura de los castillos del Loira, ubicados en Francia, por encargo del empresario y filántropo antioqueño Diego Echavarría Misas. Después de la muerte del empresario en 1971, su esposa decide donarlo a la ciudad con todas las obras de arte que eran propiedad de la familia.
Actualmente el museo se ha dedicado a la promoción del arte y la cultura en la ciudad de Medellín. Conserva colecciones de obras de maestros colombianos, artistas europeos y colecciones de artes decorativas: muebles de principios del siglo pasado, cristalerías de Baccarat, vajillas y porcelanas de manufacturas europeas.
Ubicación: calle 9 Sur #32-269, Loma de los Balsos.
Considerado todo un adalid del arte surrealista, Salvador Felipe Jacinto Dalí i Domènech nació en Figueras, Cataluña (España) el 11 de mayo de 1904. Desde muy pequeño, Dalí sintió una gran afinidad por el arte. Inició a la edad de 12 años de la mano de Ramón Pichot, artista y gran amigo de la familia. Gracias a él, Salvador descubrió el impresionismo, corriente artística que alternaría en alguna de sus obras.
En 1922, Dalí se traslada a Madrid para iniciar sus estudios en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en dicha academia compartiría con grandes figuras artísticas y literarias de España como el poeta Federico García Lorca y el cineasta Luis Buñuel, personajes con los cuales desarrolló una fuerte amistad.
París fue la ciudad donde floreció su arte surrealista. En esta ciudad conoció a su compatriota y también artista Pablo Picasso, a quien Dalí admiraba profundamente.
Aparte de su gran legado artístico, Salvador Dalí es reconocido por su extravagante personalidad y carácter histriónico, marcando la diferencia entre los artistas de su época.
Dalí tuvo en hermano mayor, llamado también Salvador, que murió a los 7 años, nueve meses antes de su nacimiento, por lo cual sus padres decidieron nombrarlo igual que su hermano. Este hecho marcó al artista catalán, que se veía así mismo como la reencarnación de su hermano, llegando a tener profundas crisis de personalidad.
2. LA HISTORIA DETRÁS DE SU PARTICULAR BIGOTE
Una de las características más famosas del artista es su inigualable mostacho. Dalí se inspiró en el bigote que llevaba el también pintor español Diego Velásquez, persona por la que el artista sentía una profunda admiración. Velásquez es el autor de la famosa pintura Las Meninas.
3. COLABORÓ EN CINE
Además de la pintura, Dalí mantuvo una estrecha relación en el mundo cinematográfico. Colaboró con su amigo Buñuel en la película surrealista Un Perro Andaluz, dicha película es considerada la más significativa del cine surrealista.
El artista ibérico también colaboró con otros cineastas de gran renombre como Alfred Hitchcock y Walt Disney.
4. FEDERICO Y SALVADOR: “UN AMOR QUE NO PUDO SER”
Entre el poeta Federico García Lorca y el artista Salvador Dalí, se presume que hubo una relación que iba más allá de una simple amistad, las apasionadas cartas que se escribían mutuamente son prueba de ello. Pero en la España del siglo XX, donde los homosexuales eran perseguidos e incluso condenados a muerte, una relación entre Dalí y Lorca estaba lejos de concretarse y salir a la luz pública en aquella época.
Aparte de su amada esposa Gala, Dalí tuvo otra gran fuente de inspiración: La ciencia.
Desde muy joven, el artista sintió un gran interés por la ciencia, Dalí trataba de mantenerse muy informado sobre la actualidad científica. Monserrat Aguer, experta en la figura de Salvador Dalí, asegura que “no podemos entender la obra de Dalí en su totalidad sin la influencia de la ciencia”.
Dalí fue un gran admirador del neurólogo austriaco Sigmund Freud al que definía como “su padre”. La interpretación de los sueños de Freud se convirtió en el libro de cabecera del artista español. La preocupación y estudio del subconsciente del médico austriaco ayudaron a sumergir a Dalí en el movimiento surrealista.
El físico alemán Albert Einstein, también formaba parte de la lista de ídolos del pintor, incluso se afirma que su pintura Los relojes blandos, está inspirada en la teoría de la relatividad formulada por Einstein.
Autodefinida como “la abuela del arte performance”, la artista Marina Abramović es considerada la pionera de esta forma de arte en todo el mundo. Marina ha formado su carrera artística a base de originalidad y experimentación del cuerpo humano para descubrir los límites de este.
“Abramović viene explorando los límites del cuerpo y de la mente, arriesgando a través de un tipo de arte en donde la obra no es una pintura, una escultura ni un video, sino una experiencia, es decir, momentos y situaciones en los que se usan la intensidad, la energía y el cuerpo como objeto y como medio”.
Esta eminencia del arte performance nació en Belgrado, Yugoslavia (hoy Serbia) el 30 de noviembre de 1946; emprendió el camino por el mundo del arte desde los años 70 hasta la actualidad.
La artista serbia estudió en la Academia de Bellas Artes de Belgrado entre 1973 y 1975. En sus años universitarios intentó dedicarse a la pintura, pero falló en su intento, dado a que sentía que al pintar no expresaba del todo sus emociones. Por ello, decidió que su cuerpo sería su herramienta de trabajo y principal eje de su arte, basándose en experiencias, es decir, momentos y situaciones en los que se usa la intensidad, la trasgresión, el libre albedrío para los espectadores y los límites de la mente.
Es el performance estrella de la artista. En esta muestra, Marina, completamente desnuda, se puso literalmente a disposición del público con 72 distintos instrumentos que iban desde una simple rosa hasta un revólver totalmente cargado. Con dichos objetos, los espectadores podían hacer lo que quisieran en el cuerpo de Abramović, sin que la artista hiciera ninguna objeción durante seis horas.
Este performance comenzó con el propósito de tener un acercamiento y reflexión sobre la confianza, pero terminó reafirmando la tendencia del ser humano a recurrir a la violencia; la misma impactada por el resultado fue ella, reveló que “lo que aprendí fue que, si dejas que el público decida, te pueden matar. Me sentí verdaderamente atacada: me cortaron la ropa, me clavaron las espinas de las rosas en el estómago, una persona me apuntó a la cabeza con la pistola y otra se la quitó”. “Después de exactamente seis horas, según el plan, me levanté y empecé a caminar hacia el público. Todos escaparon, evitando un enfrentamiento real”.
En este performance Marina y su pareja de ese entonces el fotógrafo alemán Uwe Laysiepen, más conocido como Ulay, se situaron en la entrada de la exposición, obligando a todos los visitantes a pasar por delante de ellos, sin poder evitar rozar sus cuerpos totalmente desnudos.
La relación entre Ulay y Marina, además de amorosa, también estuvo muy ligada a su trabajo como artistas, pues en varias ocasiones colaboraron e hicieron performances juntos.
En el año 1988 dieron por finalizada su relación. Al romper, la pareja decidió despedirse de una forma muy simbólica y artística. Los artistas hicieron un recorrido por la Gran Muralla China, por separado desde los dos extremos opuestos, para encontrarse en la mitad del camino y fundirse en un abrazo de despedida.
Balkan Baroque (1997)
Esta obra, traducida al español como “Barroco balcánico”, fue un homenaje para las víctimas del genocidio ocurrido en las guerras serbio-croatas, evento histórico que dejó como saldo 100 muertes y cuantiosos desplazados. En este performance, la artista lava una montaña de huesos de ternera manchados de sangre mientras canta canciones infantiles.
El arte fue la mejor terapia de Frida Kahlo para hacer catarsis de los sucesos dolorosos por los que estuvo marcada su vida. Nacida en Coyoacán, México, Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón, hizo literalmente de su vida un arte, todo lo que amó, odió y vivió puede ser visto en sus obras.
En su niñez contrajo poliomielitis, una enfermedad que la obligaba a pasar largos periodos en cama. Luego, un grave accidente de tránsito en su juventud le causó secuelas múltiples en su columna vertebral, por lo cual tuvo que someterse a dolorosas cirugías a lo largo de su vida, utilizar incómodos corsés de yeso y someterse a extenuantes rutinas de estiramiento.
Su relación de amor y odio con su esposo el muralista Diego Rivera, sus embarazos fallidos y la cultura mexicana, fueron una gran influencia en la obra de la artista.
Hoy en día, Frida es considerada como una abanderada del feminismo, un ícono cultural y artístico de gran relevancia mundial, y su imagen es una de las más reproducidas por la industria cultural actual.
Presentamos la historia detrás de las obras más representativas de la artista mexicana.
DIEGO Y YO (1949)
La relación de esta pareja de artistas estuvo marcada por infidelidades de ambas partes, a pesar de ello, Frida profesaba un profundo amor y devoción por Diego Rivera. El rostro de diego en la frente de Kahlo indica que él siempre estaba en sus pensamientos.
AUTORRETRATO EN LA FRONTERA ENTRE MÉXICO Y ESTADOS UNIDOS (1932)
El cuadro es un claro contraste entre dos mundos, lo autóctono y antiguo de México choca con la modernidad e industrialización de los Estados Unidos; la obra es una clara diferenciación entre lo tradicional y lo moderno.
Lo que inspiró a Frida para realizar esta pintura fue su estadía en Estados Unidos, donde no se sentía nada contenta, pues estaba acostumbrada a lo tradicional de su tierra natal.
LA COLUMNA ROTA (1944)
La artista mexicana sufrió un accidente en un autobús en 1925, y desde entonces tuvo que ser sometida a dolorosas cirugías. Esta pintura fue hecha después ser intervenida quirúrgicamente de la columna vertebral y tuvo que llevar en lo sucesivo un corsé de acero que le provocaba intensos dolores.
LAS DOS FRIDAS (1939)
Para 1939 Frida se encontraba tramitando su divorcio con Diego Rivera, y su pintura “Las dos Fridas” representa el sufrimiento de la artista por su separación con Rivera. Con un cielo nublado y oscuro de fondo, están sentadas las dos Fridas, la de la derecha es la Frida amada por Diego y la de la izquierda es la Frida que el pintor ha rechazado. Las dos tienen el corazón a la vista, expuesto y vulnerable, pero el de la Frida de blanco está roto.
Los vestidos que llevan las dos permiten a la artista reivindicar sus raíces europeas e indígenas (su madre, Matilde Calderón, era mexicana y su padre, Guillermo Kahlo, era de origen alemán). La Frida rechazada lleva un vestido de novia estilo colonial y la segunda lleva un traje tradicional indígena que empezó a utilizar cuando se casó con Diego.
HOSPITAL HENRY FORD (1932)
Una de las frustraciones más grandes que sintió Frida Kahlo mientras vivió fue no poder haber concebido hijos, todo a causa de las secuelas del accidente de tránsito que tuvo en 1925. El 4 de julio de 1932 la artista sufre un aborto natural. Este episodio sucumbió a Frida en una profunda tristeza; un desconsuelo que se puede ver retratado en esta obra.
Este cuadro está inspirado en un suceso que Frida habría leído en un periódico: un hombre que asesinó a su esposa con arma blanca, trató de excusarse ante la justicia diciendo que solo le había dado “unos cuantos piquetitos”.
AUTORRETRATO CON EL COLLAR DE ESPINAS Y COLIBRÍ (1940)
Este autorretrato fue pintado durante la crisis por la que pasaba su matrimonio con Diego Rivera, en él quería reflejar su sufrimiento por su separación sentimental con el artista. Esta obra está cargada de simbolismos: el collar de espinas hace referencia a la corona de Cristo, mostrando el sufrimiento y la humillación que experimentó Frida.
El colibrí que cuelga de él es un símbolo del folklore mexicano de la suerte en el amor, usado muchas veces para invocar un nuevo romance. Sin embargo, está muerto, mostrando así la desilusión de Kahlo. El gato negro, catalogado como símbolo de mala suerte en la cultura occidental se muestra con una mirada amenazante hacia el colibrí, y sobre su hombro derecho está su mono, símbolo demoníaco en la religión cristiana… y un regalo de Diego.
EL VENADO HERIDO (1946)
Esta pintura expresa la decepción que sintió Frida por no haberse recuperado de sus dolores de espalda, en una cirugía hecha en Nueva York que, en vez de mejorar sus dolores, los empeoraron.
VIVA LA VIDA (1954)
Fue su última pintura, específicamente ocho días antes de su muerte. Esta pintura es interpretada como la despedida de la artista del mundo terrenal.
El gran aporte que le ha hecho al arte al mundo occidental es innegable, ésto ha llegado de la mano de artistas y obras que hoy en día se reconocen como parte fundamental de la historia del arte. Estas son las 10 obras más relevantes del mundo occidental:
LA GIOCONDA (LEONARDO DA VINCI)
Es la obra más famosa del artista italiano. También se le conoce con el nombre de “La Mona Lisa”. Fue pintada entre 1503 y 1519. La obra ha sido catalogada como la pintura más reputada del mundo. La enigmática, pero extraña sonrisa del personaje ha sido objeto de estudio a través de los años. La obra se conserva en el Museo de Louvre en París, Francia.
EL NACIMIENTO DE VENUS (SANDRO BOTTICELLI)
La pintura más destacada de este artista italiano, data de la época del renacimiento. La obra representa el nacimiento de la diosa Venus, que en la mitología romana representaba al amor, la belleza y la fertilidad. La pintura permanece en la Galería Uffizi en Florencia, Italia.
Es una de las obras más reconocidas del artista neerlandés, que curiosamente solo vendió una pintura a lo largo de su carrera artística. Para crear esta pintura, el artista se inspiró en la vista de la ventana de su habitación del asilo Saint Paul de Mausole donde fue internado por problemas mentales. Hoy en día la pintura hace parte de la colección del Museo de Arte Moderno de Nueva York.
LA LIBERTAD GUIANDO AL PUEBLO (EUGÈNE DELACROIX)
La pintura más significativa del pueblo francés fue pintada en 1830, inspirada en la Revolución de Julio de 1830 o las Tres Gloriosas Jornadas Revolucionarias, donde el pueblo salió a protestar en contra de la monarquía y la violación de sus derechos. Actualmente la obra se conserva en Museo de Louvre en París.
LA CREACIÓN DE ADÁN (MIGUEL ÁNGEL)
También conocida como “La creación del hombre”, esta pieza artística es una de las obras más relevantes de lo que al arte religioso concierne. La obra ilustra el episodio bíblico del génesis donde Dios le da vida al primer hombre en el mundo: Adán. Dicha obra es un fresco en el techo de la Capilla Sixtina, ubicada en la Ciudad del Vaticano en Roma.
LA JOVEN DE LA PERLA (JOHANNES VERMEER)
También conocida como “La Mona Lisa Holandesa”, es la pintura más reconocida de Vermee. El punto de enfoque de dicha pintura es el arete de perla de la figura, cuya identidad se desconoce. La obra se expone en el museo Mauritshuis, en La Haya.
Este cuadro, hecho en 1656, también conocido como “la familia de Felipe IV”, fue la obra más célebre de Velásquez. La pintura representa una escena de la cotidianidad de la familia real en la época del reinado de Felipe IV en España. La pintura se conserva en el Museo del Prado en Madrid, España.
EL HIJO DEL HOMBRE (RENE MAGRITTE)
Es la obra más destacada del pintor surrealista de nacionalidad belga. Fue hecha en el año 1664. El autorretrato se caracteriza por la particular manzana verde que oculta el rostro de Magritte, convirtiendo la obra en objeto de estudio por su misterio y la llamativa forma de Rene Margritte de ocultar su rostro. En la actualidad, la obra pertenece al Museo Magritte en Bruselas, Bélgica.
LA PERSISTENCIA DE LA MEMORIA (SALVADOR DALÍ)
Este conocido cuadro del pintor español también se le conoce como “Los relojes blandos” o “relojes derretidos”. Para esta pintura, Dalí se inspiró en la forma derretida del queso camembert. Según los expertos, la pintura es un rechazo del tiempo como influencia sólida y determinista. La obra fue hecha en el año de 1913 y se conserva en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.
EL GRITO (EDVARN MUNCH)
Esta inquietante pintura del artista noruego fue pintada en 1893, y la explicación del propio artista al cuadro es la siguiente: “Estaba enfermo y cansado, y me quedé mirando el fiordo. El sol estaba poniéndose, las nubes estaban teñidas de rojo, como la sangre, y de pronto sentí como si un chillido atravesara la naturaleza; creí oír un alarido, pinté esa imagen, pinté las nubes como sangre de verdad. Los colores estaban chillando…”
La fotografía ha sido sin duda uno de los inventos más importantes de la humanidad. Una foto puede contar mil historias y producir un montón de sentimientos con tan solo mirarla.
Desde su invención en 1839, la fotografía se ha encargado de inmortalizar momentos y personajes memorables, y de contar historias que muchas veces no se pueden expresar con palabras.
En tiempos de guerra y de paz ha sido una herramienta fundamental para retratar al mundo y contar a las futuras generaciones todo lo sucedido, contribuyendo a crear memoria colectiva en la sociedad.
EL BESO (1945)
Esta imagen fue captada por Alfred Eisenstaedt en pleno corazón de Nueva York, cuando las tropas estadounidenses llegan a su país luego de vencer a Japón en la Segunda Guerra Mundial. Un soldado, a modo de celebración, besa a una enfermera que se le cruzó por el camino durante el desfile de bienvenida.
Esta impactante fotografía fue tomada por Nick Ut a un bombardeo hecho durante la Guerra de Vietnam.
CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN (1989)
El 9 de noviembre de 1989 sucedió un hecho histórico que cambió el rumbo de Alemania y Europa: La caída del muro de Berlín. La caída de este muro significó la reunificación de Alemania, el fin del bloque socialista y la disolución de la Unión Soviética. La imagen fue captada por Lionel Cironneau a guardias fronterizos de Alemania del Este observando la inminente caída del muro derribado por los manifestantes.
El Che Guevara es uno de los máximos gestores de la Revolución cubana y un ícono de la izquierda latinoamericana. Esta fotografía es de la autoría de Alberto Korda, y es la imagen más emblemática y reproducida del político comunista.
PORTADA ABBEY ROAD DE THE BEATLES (1969)
La mítica banda de rock, The Beatles, usó esta fotografía para la portada de su undécimo álbum Abbey Road. La fotografía fue hecha por Lain MacMillan. La imagen es considerada una joya fotográfica de la música y de la cultura pop.
Esta fotografía es considerada como la descripción gráfica de unos de los problemas sociales más graves del continente africano en los últimos años: el hambre y la desnutrición.
La imagen fue tomada por el fallecido fotógrafo sudafricano Kevin Carter, que se suicidó debido a las críticas negativas que tuvo que enfrentar por haber dejado al niño allí.
SHARBAT GULA, LA NIÑA AFGANA (1984)
Esta fotografía es de la autoría del fotoperiodista estadounidense Steve McCurry. Fue tomada en 1984 en el campo de refugiados de Nasir Bagh, durante la Guerra de Afganistán. La foto fue portada de la revista National Geographic en junio de 1985.
MUERTE DE UN MILICIANO (1936)
Esta fotografía fue tomada por el fotógrafo húngaro Robert Capa a Federico Borrell García, un soldado republicano abatido por el ejército franquista durante la Guerra Civil Española. La imagen es considerada como uno de los símbolos de la barbarie de esa guerra civil y una de las más icónicas del siglo XX.
ALMUERZO SOBRE UN RASCACIELOS (1932)
Esta famosa fotografía de autor desconocido, fue tomada durante la construcción del edificio RCA en el Rockefeller Center de Nueva York en 1932, durante el descanso de unos obreros que estaban trabajando en la construcción del edificio.
La fotografía es considerada como un fiel reflejo de la Gran Depresión, la crisis económica donde la población estaba dispuesta a aceptar cualquier trabajo por precario que este fuera.
AYLAN KURDI(2015)
Esta fotografía tomada por la fotoperiodista Nilufer Demir retrata uno de los dramas sociales más complejos que enfrenta la sociedad actual: La Guerra Civil Siria y la mala suerte que corren aquellas personas que buscan escapar de ese conflicto.
El protagonista de esta triste fotografía es un niño sirio llamado Aylan Kurdi, que murió ahogado en una playa de Turquía, junto con su hermano y su madre, intentando llegar a Europa como refugiados.
Average Rob es un chico originario de Bélgica que se ha estado viralizando en las redes sociales gracias a su ingenio y su excelente manejo del Photoshop. Habilidad que le permite posar junto a las celebridades y políticos más reconocidos del mundo como Angelina Jolie, Brad Pitt, Beyoncé, Miley Cyrus y Barack Obama.
Robert Van Impe es su nombre de pila, en su hoja de vida cuenta con una maestría en publicidad y marketing digital de la Universidad de Coventry, y trabaja como periodista de la revista belga, Humo.
“Haters will say it’s photoshop” (Los que siempre critican dirán que es Photoshop) sentencia el instagramer en su biografía. Es que las fotografías editadas por este artista del Photoshop quedan tan reales, que a simple vista no parecen ser retocadas.
El divertido personaje cuenta con 255.000 seguidores en Instagram, ésto gracias a sus impecables fotomontajes donde logra escenas imposibles. Ha logrado hazañas editadas como “colarse” en una foto amorosa de Brangelina, tener divertidas tertulias con el ex presidente de Estados Unidos Barack Obama o posar junto a Leonardo DiCaprio y Kate Winslet en una de las escenas más icónicas de la película Titanic.
Éstos son algunos de sus fotomontajes más divertidos:
El artista plástico y cineasta estadounidense Andy Warhol, desempeñó un papel crucial en lo que hoy se manifiesta como “pop art”, es la figura más representativa y el principal precursor de este movimiento artístico.
Nació el 6 de agosto de 1928 en Pittsburgh, Estados Unidos. Andrew Warhol Jr. es su nombre de pila. En su niñez le diagnosticaron una enfermedad llamada “el mal de San Vito”, la cual provoca movimientos involuntarios en el cuerpo y despigmentación cutánea.
Dicha enfermedad lo obligaba a pasar largos períodos en reposo. Warhol los aprovechó para dibujar, escuchar la radio y coleccionar imágenes de estrellas de cine y televisión, pasatiempos que fueron despertando su admiración por la industria cultural de su país.
Andy inicia sus estudios en arte comercial en el Carnegie Mellon University, institución ubicada en su ciudad natal. El artista se establece en la ciudad de Nueva York, donde inicia su carrera como ilustrador publicitario para revistas de renombre como Vogue, Harper’s Bazar, Seventeen y The New Yorker.
En 1950 empieza a ganar reputación en la industria del arte y la moda por su trabajo como ilustrador de zapatos. Las ilustraciones fueron expuestas en varias galerías en Nueva York.
Entre el 6 y el 24 de noviembre, inauguró su primera exposición en Nueva York. Exactamente en la galería Stable, propiedad de Eleanor Ward. Allí incluyó el Díptico de Marilyn, Latas de sopa Campbell, 100 botellas de cola y 100 billetes de dólar, trabajos que hoy en día son consideradas las obras más famosas del artista.
En 1963 crea su propio estudio de arte llamado The Factory, que generó polémica en aquella época debido a las extravagantes fiestas que Warhol organizaba allí, con polémicos y famosos invitados como estrellas pornográficas, actrices, drogadictos, músicos y librepensadores; a los que el artista llamaba Warhol Superstars. El estudio dejó de funcionar en 1968.
Warhol creó toda su obra en torno a la cotidianidad, la industria cultural y las estrellas de Hollywood. Al artista le fascinaba estar inmiscuido en el jet set neoyorquino, él mismo lo afirmaba diciendo lo siguiente: “Tengo una enfermedad social. Tengo que salir todas las noches”.
El artista nunca ocultó su fascinación por la cultura consumista estadounidense, para él Estados Unidos se definía, en una palabra: consumo.“Comprar es mucho más americano que pensar, y yo soy el colmo de lo americano.”
El precursor del pop art muere el 22 de febrero de 1987 a los 58, pero su legado artístico sigue vivo, siempre será recordado como el “frívolo”, pero creativo artista que revolucionó el arte, llevando la cotidianidad a las galerías y haciéndola más entendible para las masas.
El pop art se define como un movimiento artístico que retrata y reproduce imágenes de la cultura popular tomadas de los medios de comunicación y demás elementos de la industria cultural. Gracias a la obra de Andy Warhol se dio a conocer esta corriente artística, que junto con el minimalismo, es considerada una de los últimos movimientos de arte moderno.
A continuación, presentamos algunas de las obras más destacadas del artista estadounidense retratando emblemas de la industria cultural.
Latas de sopa Campbells (1983)
Es la pintura más representativa de Andy Warhol y una de las piezas de arte más reconocidas del siglo XX. Al principio la obra no fue muy bien recibida por los críticos de arte, pues la consideraban como una “burla”, pero pronto se dieron cuenta que no era así. Lo que Andy quería era mostrar una visión positiva frente al consumismo y la vida moderna, reflejándola en algo tan cotidiano y popular en la vida de un estadounidense: Las latas de sopa Campbells.
Los tres Elvis (1963)
Elvis Presley, leyenda musical e ícono de la cultura popular, fue retratado por Warhol en 1963. En el año 2014, la obra fue subastada por 81,9 millones de dólares, convirtiéndose en una de las más caras de la historia.
Marilyn Monroe Dorada (1962)
Marilyn Monroe, una de las actrices más reconocidas de la época dorada de Hollywood y símbolo sexual de los 50, fue retratada por el artista en varias ocasiones tras la trágica muerte de la actriz en 1962. La obra realizada por Warhol está basada en un retrato de Monroe hecha por el fotógrafo Gene Korman para la película Niagara.
Botellas de Coca-Cola verdes (1962)
Este es solo uno de los tantos cuadros que dedicó Warhol a la bebida refrescante más famosa del mundo y emblema de la cultura estadounidense. El artista consideraba a esta bebida como símbolo de la igualdad, argumentando lo siguiente: “Lo que es genial de este país (Estados Unidos) es que América ha iniciado una tradición en la que los consumidores más ricos compran esencialmente las mismas cosas que los más pobres. Puedes estar viendo la tele y ver la Coca-Cola, y sabes que el presidente bebe Coca-Cola, Liz Taylor bebe Coca-Cola, y piensas que tú también puedes beber Coca-Cola. Una cola es una cola, y ningún dinero del mundo puede hacer que encuentres una cola mejor que la que está bebiéndose el mendigo de la esquina. Todas las colas son la misma y todas las colas son buenas. Liz Taylor lo sabe, el presidente lo sabe, el mendigo lo sabe, y tú lo sabes”.